El lúpulo Ingredientes de la cerveza artesana

En los campos del lúpulo leonés

De nuevo en Uva y Cebada contamos con un artículo de nuestro colaborador Pedro Miguel Ortega Martínez. 

No podéis dejar de visitar su Blog Libros con cerveza. También es colaboador de la Revista Digital de Castilla y León, en la sección titulada Nuestras Cervezas, y socio del Club Español de Coleccionstas Cerveceros CELCE.

Desde hoy podremos disfrutar de sus aportaciones en La cebada segada y la uva pisada, el blog de Uva y Cebada.


En los campos del lúpulo leonés

Parece como si no hubiera pasado el tiempo, y en realidad han sido casi nueve años desde aquel mes de agosto de 2005 cuando estuvimos por primera vez en estos páramos leoneses.

Igual que en aquella ocasión, ha sido el socio José Manuel González Llamas quien propuso a la directiva de nuestro Club realizar, en Carrizo de la Ribera (León), una reunión correspondiente a la primavera de este año. Así se confirmó por carta postal a todos los socios, diseñamos una sencilla cartelería, y difundimos en las redes sociales el evento que disfrutamos a finales del pasado mes de abril.

Para dicho encuentro, nuestro socio y amigo José Manuel preparó una serie de actos y visitas que les puedo resumir: recepción el viernes día 29 de abril, posterior visita a la fábrica de Cervezas Artesanas La Estrella del Norte, S.A., en Villadangos del Páramo, con posterior degustación de quesos. El sábado 30, visita a la factoría del Grupo Hopsteiner, luego jornada de intercambio, comida de hermandad en el restaurante Casa de la Pradera, de Carrizo de la Ribera, continuando la Asamblea General Ordinaria de nuestro Club, seguida de otra serie de actividades culturales, gastronómicas, musicales, y visitas turísticas, que llegarían hasta la tarde del 1 de mayo.

Añádase a este motivo social un viaje lleno de hermosos paisajes y color, gracias a las aguas de ese mes abrileño que ponía todo en verde color natural; destacaban también las grandes extensiones del amarillo intenso de la colza, o los incipientes tallos del lúpulo en las fincas ya preparadas con sus artificiales enramados, por donde ha de crecer la planta cuyas flores pone el amargor característico a nuestras cervezas.

Por la tarde del citado viernes 29 de abril, fuimos llegando los convocados a esta reunión, y tomando las habitaciones que nos había reservado el organizador de la misma. Nos llamó la atención los motivos coleccionables de cervecería que tiene nuestro socio tanto en el restaurante, como en el bar o en la terraza cubierta, seguida de una agradable pradera, donde el visitante puede contabilizar hasta cuarenta referencias distintas de cervezas españolas y extranjeras. Allí este comentarista tuvo noticia de novedosos estilos o marcas de cervezas, para cuyo despacho José Manuel nos estuvo explicando las diferentes gestiones que ha de hacer con tal de atender a una clientela fiel y exigente en esta materia.

Antes de caer la tarde partimos hacia el cercano Villadangos paramero, donde descubrimos un importante polígono industrial. Entre sus naves, modernas y de generosas dimensiones, conocimos la antes citada cervecera que fabrica la marca Kadabra. A sus puertas fuimos recibidos por el maestro cervecero y responsable de fabricación, José María Vázquez, de cuya mano pasamos a conocer las diferentes fases en que producen sus productos: Belgian White Beer, Golden Ale, IPA y Red Ale. Relucen las instalaciones de esta pequeña productora de cervezas, con una mimada limpieza, y entre ellas nos explicaron el proceso de moler los diferentes tipos de malta, su maceración y filtración para añadir el lúpulo en la caldera de cocción; todo en acero inoxidable, con sus tanques de fermentación en batería, embotellado y el oportuno envasado de éstas en atractivas cajas de cartón.

Pudimos degustar sus diferentes cervezas, con preferencia por una Red Ale, galardonada en Bélgica, de rico sabor malteado y acaramelado, al mejor estilo irlandés, con una graduación de 5,5% Alc. Vol. Un perfecto complemento con los quesos que probamos, cortesía de Quesería Los Payuelos de Sahelices del Payuelo (León) Una vez regresados al restaurante, de la Casa de la Pradera, el salón comedor del mismo se llenó de asistentes, donde cenamos y nos despedimos hasta el día siguiente.

El sábado 30 de abril, por la mañana nos trasladamos a Villanueva del Carrizo, donde en 2005 conocimos las antiguas instalaciones de S.A.E. Fomento del Lú- pulo, que recientemente, con unas nuevas dependencias pasó a denominarse Hopsteiner España, cuya matriz internacional tiene implantación en Estados Unidos, Europa y China. A las puertas de tan singular factoría nos recibió Ignacio Nicolás Campillo, director Administrativo y de Producción, quien nos fue guiando por el interior de la misma. Según las últimas noticias del sector, se espera que la nueva empresa obtenga 500 kg de ácidos alfa por hectárea, primordial componente obtenido del lúpulo para fabricar cerveza, frente a los 250 kg que se venían logrando hasta la última campaña. Deseamos el mejor de los éxitos para la nueva sociedad, dada la riqueza que representa tanto en puestos de trabajo en la zona, como en recursos económicos para toda la vega del río Órbigo.

Regresamos al hotel donde hemos residido en esos días que comento a nuestros lectores, con un sol radiante aunque fresca la temperatura ambiente. En la acera del establecimiento se habían dispuesto las suficientes mesas de intercambio para los veinticinco socios que solicitaron su instalación. En total seríamos, entre socios y acompañantes, unos cincuenta asistentes por lo cual se empezaron temprano los actos de intercambio del material que se suele mostrar a propios y ajenos curiosos del Club: latas de cerveza, cristalería, etiquetas, posavasos, chapas o tapón corona de marcas históricas, etc. Así tuvimos oportunidad de saludar a conocidos llegados desde Asturias, Barcelona, León, Madrid, Zaragoza, Valencia… e incluso desde Argentina. Muchos viajan a estas reuniones más por amistad, el deseo de saludar a coleccionistas que contactaron por la Red, o sencillamente por hacer turismo. Los socios inscritos recibieron una bolsa con regalos de cerveza y posavasos.

Mientras se celebraba esa mañana de intercambio, una parte de la concurrencia giró visita a otra industria local: Embutidos Severiano, donde pudimos conocer sus instalaciones, de grato aroma chacinero, y recorriendo las dependencias apreciamos, además de una reluciente pulcritud, todo el proceso de recepción de productos cárnicos, su preparación, salazón y secado de tan diversas especialidades: cecina de León, morcilla, chorizo, salchichón, además de buenos lomos y jamones que vimos allí colgados en su tiempo de curado. Según es habitual en este tipo de visitas, al igual que en la industria cervecera antes citada, se compraron también diferentes productos de estas ibéricas especialidades gastronómicas.

Cuando regresamos al hotel, ya se estaban recogiendo las mesas de intercambio. Como suele ocurrir en ocasiones anteriores, algunos socios encuentran objetos curiosos, otros crean los contactos oportunos para intercambiar posteriormente, y algunos quedan a la espera de próximas reuniones donde obtener artículos de breweriana que llevan tiempo buscando.

Con el salón comedor del hotel lleno, pudimos celebrar el anunciado almuerzo de hermandad, degustando al propio tiempo buenas marcas de cerveza o vinos acreditados en esa zona de Castilla y León. Una vez servidos los postres, se pasó a efectuar la anunciada Asamblea General Ordinaria de nuestro Club. El secretario procedió a la lectura del Acta, de la reunión celebrada en Lisboa hace un año, siendo aprobada la misma. El tesorero confirmó haber enviado por correo postal, a todos los socios actuales, las cuentas correspondientes al pasado año 2015, y sobre las mismas no se hizo ninguna objeción.

En el punto de Ruegos y Preguntas, varios de los socios asistentes tomaron la palabra para exponer algunas consideraciones. Entre éstas se trató el notarse una menor asistencia de socios a las jornadas de intercambio bianuales, para lo cual, según explicaron nuestros presidente y tesorero del Club, buena parte depende de los socios que, voluntariamente, llevan la iniciativa de organizarlas en su lugar de residencia o zona de su delegación. Suelen asistir más socios cuando el punto de encuentro se localiza en una población céntrica, cruce de caminos, o nudo de diversas comunicaciones. Otra objeción se formalizó al preguntar un socio por los motivos de celebrarse una Asamblea General, en el vecino país como es Portugal; evidentemente tenemos socios portugueses y si además organizan voluntariamente el encuentro, si consiguen el apoyo de un fabricante cervecero en la antigua Lusitania, son motivos suficientes como para aceptar por la Junta Directiva se celebre allí una Asamblea similar con nuestros vecinos y disfrutar de este tipo de eventos asociativos.

También se trató del vigor que precisa nuestro Club, para una continuidad más activa del mismo. En este punto intervino el delegado de Celce en Iberoamérica, perteneciente igualmente a similares asociaciones de coleccionismo cervecero internacional, con variado número de socios, que se crean o desaparecen periódicamente; para dicho menester es preciso contar con la actuación voluntaria de llevar adelante las novedosas propuestas por parte de quienes hacen tan oportunas ponencias, pensando qué puede hacer el socio por el Club, y no éste por sus socios.

Finalmente quedó pendiente de confirmar la próxima reunión del mes de octubre, por parte de los socios que tienen en proyecto su celebración. Y entre algunos presentes también se comentó la cercana renovación de la Junta Directiva del Club para el año 2017. Oportunidad ésta que, sin duda, originará la candidatura de cargos nuevos y voluntarios, a quienes por anticipado deseo desde estas líneas un buen gobierno en beneficio de nuestra asociación.

Gracias por tanto a José Manuel González Llamas, así como a las autoridades locales, ediles municipales o diputados provinciales a quienes tuvimos el placer de saludar, junto a otros medios de comunicación, y lo mismo a los diferentes empresarios locales y regionales que tan bien nos atendieron. ¡Salud!

En los campos del lúpulo leonés

por Pedro Miguel Ortega Martínez
Autor de Libros con cerveza
Socio del Club Español de Coleccionstas Cerveceros · CELCE